Deporte

 

La actividad fí­sica reporta grandes beneficios para las personas

trasplantadas, pues "se ven favorecidos en dos niveles:
 

el físico y el emocional

El ejercicio es importante para fortalecer los  músculos debilitados por el largo período de enfermedad.
El programa de ejercicios debe ser paulatino, aumentando el nivel lentamente.
Caminar diariamente es una buena forma de empezar.
Subir escaleras también es un buen ejercicio, siempre poco a poco de forma prudente para evitar lesiones y excesiva tensión.
Pedalear, nadar y andar aumenta la resistencia y el tono muscular.
No debe ir a las piscinas públicas hasta el año del  trasplante.
Si todo va bien puede realizar otras actividades (tenis, correr) siempre a los 3 meses de la intervención quirúrgica.

 

Los beneficios del ejercicio son:
-Aumenta el bienestar general.
-Aumenta la energí­a para el  trabajo, el ocio y las relaciones personales.
-Controla el aumento de peso.
-Estimula el ánimo.
-Debe pasear, pero evite lugares sucios, obras, derribos con mucho polvo y no visite a personas con enfermedades infecciosas.
No fume, el fumar aumenta el riesgo, entre 10 y 15 veces, de sufrir tumores.

Suspenda el ejercicio siempre que:
-Tenga dolor o presión en pecho,  cuello o mandí­bula.
-Tenga fatiga o cansancio excesivo.
-Tenga respiración anormal o entrecortada.
-Tenga mareo o aturdimiento durante o tras el ejercicio.
-Tenga frecuencia cardí­aca irregular persistente.

                                

 

NO OLVIDES QUE:

El tipo de deporte y la intensidad del entrenamiento deben ser consensuadas con el médico y adaptarse a las condiciones clí­nicas de cada paciente

Recuerda que los contenidos de esta web ni pueden ni pretenden reemplazar el criterio de tu médico que es el único profesional que puede realizarte

cualquier tipo de indicación,información  o tratamiento.

AATH
Asociación Andaluza de Trasplantados Hepaticos
Hospital Virgen del Rocí­o "Ciudad de la Giralda"

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